Hoy ha amanecido lloviendo. Habiamos previsto pasar el día en Amsterdam y parecía que se nos iba a chafar el día. Sin embargo, después del almuerzo ha escampado y ha hecho un día estupendo a lo largo de toda la jornada, así que nos hemos dirigido a Amsterdan, ciento kilomentros y pico de aquí, de Breda. Gracias al GPS, hemos llegado hasta el parquing que hay cerca de la Plaza Damm, en pleno centro.
Antes de empezar a dar vueltas, hemos ido hasta la estación, a la Oficina de Información para coger algún mapa. Viniendo de Breda y habiendo estado el día anterior en Dordrech y Delf, ciudades pequeñas y tranquilas, enseguida llama la atención las riadas de gente que se ven por la calle. Así a lo largo del día.
Nuestro primer destino ha sido el Mercado de las Flores. Por lo que nos hemos dirigido hacia allí desde la estación, atravesando para ello el Barrio de Rojo, muy tranquilo y con pocos escaparates encendidos a estas horas del día.
El Mercado de la Flores está, por el contrario, a rebosar ya. A pesar de eso, hemos podido recorrerlo de arriba abajo, admirando, al pasar de puesto en puesto, la gran variedad de plantas y flores, que dan al lugar un colorido y un encanto increible.
Hemos aprovechado para hacer algunas compras y luego nos hemos ido a comer a un restaurante en las cercanías.
Después de comer hemos ido a la zona de los Museos, hacia el Rijks Museum y al de Van Gogh. Alguno de nosotros ya los habían visitado previamente, otros no. Y tendrán que dejarlo para otra vez, pues hoy con el poco tiempo que tenemos no podemos permitirnos el lujo de pasar a verlos. Una lástima.
Por lo menos, hemos conocido la zon, el barrio de los artistas y nos hemos dado una vuelta por la tienda, antes de hacernos una foto de rigor ante el letrero de I amsterdam.

En vez de volver al centro por el mismo camino hemos dado un rodeo, bordeando el centro de la ciudad por la derecha. Ha sido un paseo muy largo y entretenido, cruzando de canal en canal, sacando fotos de las vistas espectaculares que se nos ofrecía a la vista. Sin embargo nos ha dejado muy cansados. Por eso, aprovechando que estaba quedando una tarde de sol estupenda, hemos hecho una paradita en un bonito pub al lado de un canal, no lejos de la Heinneken Brewery.
Una vez repuestos, a base de risas y tragos de cerveza, muy rica por cierto, hemos enfilado hacia la Plaza Rembrandt, donde en ese momento, los artistas que exponen sus obras en la plaza comenzaban a quitar los tenderetes.
Es una plaza con un ambiente muy relajado y agradable, con la gente sentada por los alrrededores tomando el sol.
En una de las esquinas está tienda del Ajax, el club de futbol, con fotos de Cruiff en el escaparate.
Nos hemos parado un rato por los alrrededores antes de dirigirnos de nuevo al centro por una de las calles más comerciales.Como aquí viven con un horario muy tempranero. A esa hora estaban ya todas las tiendas cerradas. Hemos dado el último paseo por algunas de las calles, entre canales que hay detrás de la Plaza Dann.
En vez de regresar ya a Breda, hemos decidio cenar aquí por lo que nos hemos buscado un bonito restaurante en la zona de los estudiantes. Hemos acertado. Nos han dado de cenar de maravilla. Luego hhemos emprendido el camino de regreso al Bastion Hotel de Breda.Ha sido un día muy agradable. En tan poco tiempo no se puede conocer una ciudad como Amsterdam, pero al menos nos hemos hecho una ida de lo atractiva que puede resultar para intentar volver en una futura visita.
Eso sí, cuidado con la bicicletas. Son un peligro!
Aquí quedan algunas de las fotografías que sacamos en nuestra andadura por la ciudad.









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